Evento

¿Qué piensan los jóvenes de Buenaventura frente a la pandemia del COVID19?

El pasado viernes 10 de abril, jóvenes, funcionarios públicos y representantes de organizaciones sociales participaron del conversatorio virtual Los jóvenes y su rol en el contexto pandémico del COVID-19 en el Distrito de Buenaventura para compartir desde sus visiones y experiencias el rol que asume la juventud frente al coronavirus y las complejidades adicionales que se presenta en el Distrito para afrontarlo. El evento fue organizado por la Mesa Intergeneracional URAMBA y apoyado por varias organizaciones, entre ellas CODHES.

Por Prensa CODHES

La ética del cuidado es uno de las pautas a seguir que destacan los jóvenes de Buenaventura frente a la Emergencia de salud por la pandemia del coronavirus: “La responsabilidad no es sólo como individuos sino con nuestra comunidad y familia” dice Angie Delgado, estudiante, que durante el conversatorio realizado el pasado viernes 10 de abril con líderes juveniles del Distrito resaltó que “el COVID19 es un tema en el que me tengo que cuidar yo, para cuidar a los demás”.

Como ella, los jóvenes destacaron que no se puede subestimar el alcance del virus. Subestimarlo es una actitud peligrosa, dicen. Aunque para los jóvenes bonaverenses el aislamiento representa un reto por la sociabilidad que los caracteriza, la angustia de estar lejos de quienes aman, o porque muchos de ellos son quienes sostienen sus hogares, están de acuerdo con el autocuidado como una medida clave para enfrentar la pandemia.

VEA TAMBIÉN: INFORME DE CODHES ACERCA DE LA SITUACIÓN DE LAS VÍCTIMAS EN BUENAVENTURA FRENTE AL COVID19

Duván Valencia del Consejo Comunitario del Río Yurumanguí, dice que uno de los retos de las medidas de confinamiento es el económico: “Es complicado dado que varias actividades económicas no pueden desarrollarse dentro de casa. Las personas que viven de la música, por ejemplo, han tenido que aplazar muchas presentaciones y dentro de los sectores más afectados está el turismo.”

Y es que en Buenaventura es el de mayor desigualdad en el departamento del Valle del Cauca. La tasa de desempleo y empleo informal supera al 50 por ciento: el índice de pobreza multidimensional (IPM) en todo el territorio es de 66,53%; en la zona urbana del 63,6% y en la zona rural 91,6% (Informe CODHES, abril 2020). En este sentido, las políticas de distanciamiento social y toque de queda afectan de manera desproporcionada a las personas que trabajan en actividades informales o están en situación de desempleo. El pasado 15 de abril la crisis por la entrega y distribución de víveres produjo bloqueos en vías del municipio. El alcalde ha solicitado la creación de una gerencia nacional para ayudar a atender a la población. Algunas comunidades han hecho comunicados solicitando apoyos oficiales de alimentos e insumos para afrontar la cuarentena en sus comunidades, como Yurumanguí y Naya.

Complejidades en Buenaventura: precariedad y violencia

Con más de 20.900 víctimas reportadas desde 2017 hasta 2019 y más de 19 mil desplazamientos ocurridos en el mismo período, Buenaventura se ha convertido en el escenario donde transitan diversos grupos armados ilegales (6 de ellos operan en el municipio) y donde gran parte de sus víctimas son jóvenes. “Hoy hay una realidad que sigue operando en los territorios y que sigue cobijando a los jóvenes: la violencia” dice Leonard Rentería, líder social juvenil. En este momento hay alerta porque grupos subversivos con presencia en las zonas rurales de Buenaventura continúan operando el reclutamiento forzado y la violencia sexual, violaciones a los derechos humanos en los que los jóvenes son la población más afectada.

Sobre esto último, el más reciente Informe de CODHES respecto a la situación en Buenaventura señala que “hay un conocido problema de subregistro del reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes (NNA) por el miedo de las familias, el desconocimiento y la falta de confianza institucional. Sin embargo, en zona rural el fenómeno va creciendo, las comunidades siempre alertan que esta es una de las mayores preocupaciones y es un claro indicador de la intensificación o reconfiguración del conflicto armado, porque todos los GAI al llegar a un territorio, aplican estrategias de uso, vinculación y reclutamiento de NNA. De las cifras oficiales desde 2017, se tienen registrados solo 11 casos, 9 en 2017, 1 en 2018 y 1 en 2019. El reto es cómo lograr un mayor registro, sistematización y denuncia” se lee en el Informe (abril 3 de 2020).

En el marco de las acciones violencias contra las personas jóvenes de Buenaventura, a principios de esta semana se registró la denuncia por el secuestro del joven pescador Rubén Darío Hurtado, quien habría sido llevado por hombres armados mientras ejercía su labor en el estero San Francisco.

Albeiro Cundumi, funcionario público de la Defensoría del Pueblo dice que la minería ilegal y el narcotráfico aumentan la vulnerabilidad de zonas sin soberanía alimentaria, frente a aquellas que se auto-sostienen de las actividades agrícolas: “El riesgo no es sólo el virus, sino el hambre.”

Respecto al estado de los prestadores de salud, en la conversación sobresalió que en 2012, se presentaron diversas demandas jurídicas frente a la responsabilidad administrativa que tenía el Hospital Departamental de Buenaventura. En 2013, este hospital fue clausurado porque no tenía liquidez, identificando deficiencias en su estructura organizativa, programática y de servicios. En 2017, la Alcaldía Distrital de Buenaventura reabrió las puertas de este hospital. No obstante, como informa la lideresa social Elena Cortés “el desfalco de los años anteriores no permite que Buenaventura cuente con la infraestructura en salud para atender la pandemia, dependiendo todavía de Cali para un servicio especializado.”

No satanicemos a los jóvenes

Los jóvenes asumen diferentes roles. Algunos son padres, otros hermanos, estudiantes, trabajadores, o compañeros de familia. Brayan Montaño Payán, fundador de la Fundación Pro y Paz que trabaja hace varios años en Buenaventura, hace un llamado a comprender al joven desde sus dinámicas particulares, sin tildarlo injustamente de irresponsable cuando iniciativas como este conversatorio dan muestran lo contrario.

Juan Manuel Torres, coordinador en Buenaventura de la Fundación Paz y Reconciliación, expresa que los jóvenes se enfrentan a condiciones previas de vulnerabilidad, por ejemplo, la estigmatización, que trasladadas al aislamiento obligan a reflexionar acerca del posicionamiento del joven en su hogar cuando muchas veces las relaciones son conflictivas y el acceso a servicios es escaso o nulo.

La Personería Distrital de Buenaventura destaca el papel de los jóvenes en la creación de contenido en redes sociales como clases de danza o mensajes positivos, y los invita a ser gestores de paz en sus familias frente a un alarmante incremento de la violencia intrafamiliar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: